La Depresión
La Depresión
Una enfermedad grave que afecta la
salud mental es la depresión.
La depresión en una enfermedad que
afecta las esferas física, emocional, intelectual, espiritual y social de quien
la padece. Es un problema de salud, no un problema de voluntad. El origen de un
estado depresivo es multifactorial, pero existen ciertos factores
predisponentes para que ocurra. Estos factores son biológicos, psicológicos y
sociales. Las causas físicas tienen que ver con la herencia genética,
alteraciones hormonales o de la química cerebral. Los factores psicológicos
tienen que ver con rasgos de personalidad, pérdidas, procesos de duelo y crisis
circunstanciales o de desarrollo, por ejemplo, la adolescencia, la “llegada de
los cuarenta”, la menopausia o la etapa de la jubilación. Las causas sociales
están estrechamente vinculadas a las psicológicas y frecuentemente están
relacionadas con dinámicas familiares disfuncionales, haber sido víctima de
algún tipo de abuso sexual, físico o psicológico, haber experimentado eventos
traumáticos, la experiencia constante de algún tipo de incertidumbre, por
ejemplo económica o de seguridad (ciudades violentas o con altos índices de
criminalidad), algún complejo por una discapacidad física o vivir en un
ambiente hostil con constante agresión. Todo lo anterior se manifiesta
básicamente en una condición que provoca alteraciones en la bioquímica cerebral
y en los procesos de regulación en el estado de ánimo. Así, la depresión se
define como el trastorno del estado de ánimo caracterizado por
sentimientos de abatimiento, infelicidad, baja autoestima, pérdida de interés y
de capacidad para disfrutar actividades cotidianas. La depresión afecta de
manera significativa nuestro bienestar y nuestra interrelación con el medio
ambiente.
La depresión no es un estado de ánimo
pasajero, sus síntomas se instalan durante un período mayor a seis semanas y
por lo tanto afectan la calidad de vida de quien la padece. Cuando estamos
deprimidos nada se ve bien, ni suena igual, ni se siente agradable, ni parece divertido.
La depresión es un tirano, un pequeño monstruo que se apodera de nuestra vida y
que nos obliga a ir cavando un hoyo cada vez más oscuro y negro dentro de
nuestra existencia. Pero la depresión es un infierno que no dura para siempre.
Todo termina por pasar. Lo bueno de lo malo es que termina… La depresión es
curable.
¿Y qué se tiene que
hacer cuando se ha identificado la enfermedad?
Es necesario acudir inmediatamente con
un especialista, porque se ha observado que rara vez la depresión remite por sí
sola. Esto quiere decir, que es una enfermedad que requiere de tratamiento
profesional constante y comprometido, debido a que los síntomas siempre van en
aumento, y rara vez disminuyen por sí solos. Un estado depresivo, si bien es
una enfermedad, no tiene que ser permanente. Es controlable, y cuando los
síntomas se alejan, la visión se aclara y todo comienza a verse con más
serenidad y más luz. La depresión puede ser atendida con psicoterapia, con
tratamiento médico y con tratamiento conjunto. Únicamente un médico
especialista, un psicólogo clínico o un psiquiatra podrán decidir cuál es el
mejor tratamiento.

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